Nos apasiona el lenguaje y sus caprichos. El lenguaje, al fin y al cabo, es el modo que tenemos de articular nuestros pensamientos, y para llegar a nuestra esencia es una vía perfecta de juego. Es una válvula fina por la que se nos ven las costuras. En la vida continuamente volteamos las palabras, sus significados, sus dobles sentidos, sus intenciones… Y eso nos entusiasma llevarlo a escena”.

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